domingo, 6 de julio de 2014

Hoy NO.

Hoy no vendrás.
Hoy no sonreiré.
Hoy no me despreocuparé.
Hoy no querré pensar en la pérdida.
Hoy no disfrutaré de la nostalgia.
Hoy no lucharé.

Sin embargo...

Hoy NO vendrás, PERO no buscaré que vengas.
Hoy NO sonreiré, SINO que lloraré a carcajadas.
Hoy NO me despreocuparé, SINO que todo me dará igual.
Hoy NO querré pensar en la pérdida, SINO que sonreiré por los buenos recuerdos.
Hoy NO disfrutaré de la nostalgia, simplemente me sumergiré entre fotos y notas.
Hoy NO lucharé, SINO que derribaré todos los obstáculos.

La vida está llena de "hoy no" y de "hoy NO". Tú decides con cuál te quedas.

martes, 3 de junio de 2014

Imbecibilidad.

¿Quién no sabe qué es la imbecibilidad? ¿Quién no conoce a un/a imbécil? Muchas veces parece que nos los imponen, como si de una ONG se tratase. "Por un imbécil en tu vida".

Pero bueno, hoy no vengo a hablar de ONG's ni de la caridad (ojalá, en parte). Vengo a hablar de la gente imbécil. "Uy, qué poco correcto", "ay, que bestia", "ala, qué malo eres". Me da exactamente igual. Me apetece hablar de la gente imbécil porque alguien tendrá que advertir antes de que dominen el mundo como si de bazares chinos en mi barrio se tratasen. Lo sé, lo sabéis, lo saben. 

¿Qué es ser imbécil? En realidad no es una sola cosa. Sabes que alguien es imbécil cuando no te lo puedes tomar buenamente en serio. Cuando te entran ganas de darle una patada en la boca cada vez que habla (o en otro sitio, a libre elección). Cuando esa persona es una mentirosa. Cuando una persona te trata mal. Cuando muchas personas hacen muchas cosas así. Todos hemos sido algo imbéciles en nuestras vidas porque ser imbécil puede ser cualquier cosa mala. O buena. Porque si eres demasiado bueno, puede que no seas imbécil, pero sí tonto (¿en qué momento hemos empezado a hablar de mí?). Queda claro el concepto, ¿no? Siguiente tema.

Podemos decir que hay tres clases de imbéciles:
-Imbécil nivel 1: suelta alguna tontería de vez en cuando. Extensión: amplia.
-Imbécil nivel 2: el experimento comienza a columpiarse con tanta chorrada y tanta bobada. Extensión: menos amplia.
-Imbécil nivel 3: le ves y quieres cruzarle la cara. Extensión: DEMASIADO AMPLIA.

¿A qué conclusión llego con esto? Nadie es menos por tener que lidiar con un imbécil. Los imbéciles son discretos pero tan molestos como una patada en los hueESPINILLAS. O pasáis de ellos, o intentáis hacerles cambiar. O todo o nada. SAY NO A LA IMBECIBILIDAD.

Quisiera dedicar esta entrada a toda esa gente imbécil que me rodea, rodea a mis seres queridos y os rodean a vosotros. Y ¿disculpad? si he sido políticamente incorrecto, pero la política está MUY mal y la incorrección muy de moda, no se notará mucho.

sábado, 10 de mayo de 2014

What easy come, easy go.

Lo que fácil viene, fácil se va. 
Al parecer y visto lo visto, este es EL lema de la semana. Hablando con varios amigos y haciendo un balance de este último año (exactamente desde mayo del año pasado hasta mayo de este año) he llegado a esta frase tan conocida (y aplicada a la vez) por muchos. He llegado a la conclusión de que no podemos evitar que la gente entre y salga de nuestra vida sin apenas dar una justificación, desordenándote, destrozándote, alegrándote o cualquier otro "-ndote". Que muchas cosas no son para siempre. Que muchas personas no cumplen lo que dicen o lo que sienten. Que muchos nos creemos lo primero que nos dicen porque es ideal y nos hace sentir especiales, sin ni siquiera buscar la verdad en esas palabras. Que muchos seguimos siendo un poco inocentes. Pero también nos damos cuenta de que ese espacio que dejan esas personas puede ser ocupado por personas mucho mejores y especiales. Personas que sabrán lo peor de ti y, aún así, estarán contigo.
Por lo tanto, doy gracias a todas aquellas personas que han decidido salir de mi vida para dejar entrar a gente que espero que nunca lo haga. Al igual que doy gracias a todas aquellas personas que siguen al pie del cañon. Ellos saben quienes son, o espero que lo sepan.


domingo, 13 de abril de 2014

A ti sí que te echo de menos.

Querido Yayo Celso,
Hoy es 14 de abril. ¿Sabes lo que quiere decir? Mañana cumples otro año más, te vas haciendo más mayor... O así me gustaría que fuese. Todo esto es lo que te diría en circunstancias normales, circunstancias que ya no puedo vivir desde hace cuatro años. Ese miércoles 14 de abril de 2010 nos marcó a todos, para mal, obviamente. Te fuiste. Para no volver. Sin dejar una nota, un mensaje, una voz. Te fuiste para siempre, dejándome tu voz grabada en mi mente y nuestros recuerdos y experiencias en la misma ubicación.

Si te soy sincero, me estoy sorprendiendo a mí mismo por el hecho de ser capaz de escribir esto sin romper a llorar. Es algo que cuando te fuiste e incluso meses después no habría sido capaz de hacer. Puede que tu partida coincidiese también con determinadas experiencias que hicieron de ese momento de los peores de mi vida, tal vez. Es hasta bonito ver como me he hecho ese hombre fuerte que querías que fuese cuando me insultaban en el colegio, cuando lloraba cada vez que me echaban la bronca o cada vez que tenía miedo de algo. Sí, lo conseguí. Y sería más bonito si tú estuvieses aquí conmigo para decirme que lo he conseguido y que estás orgulloso de mí y de la persona en la que me he convertido. Aunque bueno, sigo teniendo mis defectos de siempre, no te creas. Sigo siendo un cabezota (culpa de mamá), pierdo la fuerza por la boca y a veces digo o hago las cosas sin pensar. Pero créeme que lo hago de manera inconsciente y lo intento corregir para ser una mejor versión de mí. Por todo lo demás, la vida es genial. He superado metas, he crecido como persona, he conseguido conocer a gente hermosa y preciosa por dentro y por fuera, he podido conservar (o hacer que me soporten) a las personas que me han acompañado durante todo mi trayecto y que nunca me han abandonado... Puede que mi vida no sea perfecta, pero es, que ya es algo ¿no?
Las cosas han cambiado mucho desde que te fuiste. Raquel entró en la universidad y está ya en tercero de carrera (qué suerte), mamá empezó a trabajar, papá se recuperó de la vista, mamá Aurora es una campeona (cosa que en realidad no es una novedad, pero queda muy bien presumir de ello), Alejandro cada vez está más alto, la gata Muqui cada vez más gorda, viajamos a Nueva York, terminé el colegio y entré en la universidad... Exacto, en Periodismo, donde te decía que quería entrar y donde lo he conseguido, como tú me dijiste. Lo único que no ha cambiado es la finca, la cual me pasé los fines de semana de primavera y verano de mi infancia regando contigo por poco que me gustase porque "era un muchacho de la capital". La pena es que nuestro árbol se ha quedado un poco pocho, pero le siguen saliendo algunas hojitas así que todavía está con algo de fuerza.

Puede que te preguntes, ¿por qué esta carta-post que vas a publicar a lo attention whore (inglés, ya sabes) en público? No lo sé exactamente. Sé que te echo de menos. Que quiero aprovechar para decirte todo lo que no pude. Que te quiero aunque ya no estés aquí. Que fuiste como mi segundo padre. Que fuiste mejor profesor que cualquiera de los que he tenido en el colegio. Y que, aunque es algo que dicen todos los nietos del mundo, tengo (porque para mí no te has ido totalmente) el mejor abuelo del mundo y que nunca me olvido de ti ni de tus sabias palabras. Que a ti SÍ que te echo de menos y que no hay día en el que no piense en ti.

Gracias por hacerme mejor persona día a día, aunque no estés presente para darte cuenta.

Te quiero muchísimo, y ojalá estés bien estés donde estés de parte de tu nieto mayor, de Davicín.

martes, 1 de abril de 2014

Free Syria.

Hoy, día 1 de abril, alumnos de la Universidad Carlos III de Madrid hemos podido presenciar la conferencia "Arte y cultura frente a la violencia" en la sala Buero Vallejo (situada en el campus de Getafe) con Siria como tema principal a tratar, más concretamente las injusticias, atrocidades y abusos que en este país mismo se llevan a cabo. El objetivo principal para los alumnos de primer año de Periodismo (grupo 32) era tratar la conferencia como una práctica de clase, basada en twittear con el hashtag #FreeSyriaFromUC3M (llegando a ser por cierto TT en España) y adjuntar fotos, citas, etc.


Antes de tratar más profundamente el evento, me gustaría decir que ha sido emotivo a la vez que trágico. Malek Jandali y Mohamed A. Alsiadi han sido los invitados de honor en dicha conferencia, y tanto mis compañeros como yo nos hemos sentido muy afortunados de poder oír sus palabras y consejos.

El primer invitado en hablar ha sido Mohamed A. Alsiadi, profesor de los estudios de Lengua y Cultura Árabe en la Universidad Fordham, Nueva York. Ha sido quien, a parte de presentarse a sí mismo, se ha encargado de introducirnos el tema en cuestión con fotografías, testimonios y explicaciones propias. Frases como "sabemos todo acerca del avión malasio, pero nadie nos cuenta lo que sucede en Siria y cuántos mueren allí", "imaginad que llegáis a vuestro país y no sois nadie" y "ni siquiera aparecemos en las noticias" se nos iban clavando como pequeñas agujas. Sin embargo, este era sólo el principio de la conferencia.


La segunda parte de la charla ha sido dirigida por el pianista árabe Malek Jandali. Tras un momento de silencio en honor a los asesinados en Siria, comenzó a dirigirse a nosotros de manera amigable e incluso irónica en determinadas ocasiones, pero sin dejar de ser firme en su testimonio. Como bien afirmaban algunos de mis compañeros, se notaba que era músico en su forma de hablar tan pasional y clara a la vez. Nos ha hablado de los inicios del alfabeto, de las cartas y de la música, qué seríamos sin ellas y su origen en sí mismo. Incluso nos ha traído un pedacito de historia. Ha habido determinadas citas que nos han llegado muy adentro, si no lo ha hecho el discurso entero. Nos ha mostrado cómo la hipocresía puede llegar a ser una necesidad para sobrevivir,  la contaminación social y política en el país sirio, y el poder del pueblo. "The power of people is much stronger than people in power", pronunciaba. Y qué cierto es, ¿no? Parece que si no pertenecemos a los altos cargos políticos no tenemos poder, cuando tenemos mucho más del que ellos pueden pensar. Sin embargo, el artista no lo duda en ningún momento: "puedo ver la esperanza en los ojos de los niños. Yo tengo esperanza en el futuro." 


Con estas últimas palabras, nuestros invitados nos agradecían nuestra presencia y atención. Personalmente, creo que las gracias se las tendríamos que dar nosotros a ellos por su esfuerzo, testimonio, explicación, por traernos un trocito de realidad que no todo el mundo conoce, por todo durante la hora y cuarto de conferencia. Y, aunque no creo que lo lleguen a leer, muchas gracias de parte de mis compañeros y de todos los asistentes, además de querer dar gracias a nuestro profesor de "Comunicación y Participación Ciudadana en la red"  Juan Pedro Molina por brindarnos la oportunidad de asistir a una tan útil y bonita conferencia.


sábado, 29 de marzo de 2014

¿Echar de menos a alguien?

"Echar en falta, ponerse triste por la falta de algo o de alguien". 

Esa es la definición de "echar de menos". ¿Quién no ha echado de menos en esta vida? Si alguien dijera que no ha echado de menos a algo o alguien, es mentira. Totalmente. Todos tenemos nuestros momentos de nostalgia, y esa nostalgia se traduce en recordar y, probablemente, en echar de menos. Echo de menos mis días en Nueva York. Echo de menos la playa, el mar. Echo de menos esa sensación de escuchar un disco por primera vez y todo lo que eso conlleva. Echo de menos a quienes ya no voy a poder ver porque llegó su momento. Echo de menos cosas o personas que ya no tengo a mi alrededor o que no tengo a corto plazo. Sin embargo, ¿se echa de menos a X persona que está presente en tu vida, pero simplemente no está en la manera en la que tú deseas? ¿O se echa de menos la forma en la que esa persona te hacía sentir, te hacía reír, te hacía ilusionarte, te hacía olvidar de tus problemas o te hacía sentir bien? Probablemente si X persona estuviera presente pero sin hacernos sentir de esa manera, no la echaríamos de menos. O al menos yo no la echaría de menos. Echo de menos a mis abuelos, porque ya no están conmigo y no lo van a estar nunca. Pero no echo de menos a una persona con la que he discutido, echo de menos como era mi situación con esa persona antes de la discusión. 

La pregunta que se puede plantear a continuación es la siguiente: ¿echar de menos es malo? Es doloroso, pero no es malo. Es bonito, es poético, es humano. Echas de menos a alguien (o lo que ese alguien te hace sentir, dependiendo de por donde se mire) porque quieres a esa persona o quieres lo que te hacía sentir. Sin embargo, ¿estar siempre echando de menos es malo? Dependiendo de la situación creo que sí. Echar de menos siempre a alguien a quien no vas a recuperar es normal. Echar de menos siempre a alguien que ha decidido irse para no volver dejando pedacitos de ti destruidos por la tierra y que ha decidido pasar página sin ti sí es malo. ¿Por qué no tenemos nosotros el mismo derecho a pasar página que esas personas? ¿Por qué siempre tenemos que echar de menos a una persona en vez de dejar que esa persona nos eche de menos a nosotros? Suena rencoroso e incluso cruel, pero ¿por qué siempre sufren los mismos?  No es justo, es trágico. Echa de menos a alguien si quieres. Pero NUNCA te dañes echando de menos a alguien que no va a volver o que no te quiere. Ya vendrá otra persona que te haga sentir incluso mejor. Y ahí, habrás ganado, sonreirás mientras el resto cae. 



viernes, 28 de marzo de 2014

¿Por qué?

Perdido entre sueños. Perderse. Entre sueños. "¿Es eso posible? ¿O es simplemente una invención del chalado este que escribe?". Probablemente la gente que lea el título de mi blog se hará estas dos preguntas para nada tontas.
Exactamente, "Perdido entre sueños" es el título de mi blog. Y sí, es más que posible que ocurra. ¿Nunca os ha ocurrido que soñáis con cosas tan bonitas, hermosas y maravillosas que desearíais que fueran verdad y que eso os provoque ilusión, nostalgia y pérdida e incluso dolor por no tenerlas? Pues si alguna vez habéis experimentado esa agridulce sensación, ya me conocéis un poquito más. Si se piensa detenidamente, en realidad perderse en los sueños es como perderse por una ciudad, pero con una clara diferencia: Existen mapas que nos ayudan a encontrarnos en una ciudad, mientras que los sueños son simplemente eso, sueños. Expectativas. Deseos. Ilusiones. Tú. Y a modo de carta de presentación, me gustaría hablar un poco de mis sueños y cómo soy gracias a estos mismos.
Mi nombre es David, tengo 18 años, y vivo en Madrid, España. Mi familia y amigos, la música y la moda son, probablemente, las tres venas que van conectadas directamente a mi corazón. Realmente pienso que lo que soy ahora se basa en lo que verdaderamente amo, por lo que mi corazón palpita, por lo que me levanto de la cama día tras día por muy nublado que esté el cielo. Vale, parezco muy pasional y romántico pero, ¿es eso verdaderamente un problema? También me considero una persona extrovertida, cariñosa, extravagante y fuera de lo normal. Y eso es algo que aunque parezca genial y fantástico y vanguardista también tiene sus contras. Muchos no te entienden, muchos te critican, muchos te odian sin conocerte, muchos hacen muchas cosas. Una desgracia, puede, pero no es mi problema. Ya no. Quien no me quiera o no me entienda no está obligado a hacerlo, lo único que les pido a esas personas es que no pongan piedras en el camino.
¿Cuáles son mis sueños? ¿Cuales son las aspiraciones que me caracterizan? Veréis, tampoco quiero mil cosas materialistas que dentro de X tiempo dejarán de tener sentido para mí. Mis sueños se reducen a ser feliz. "Ser feliz no es un sueño, ser feliz es un estado anímico, una sensación". Bueno, respeto ese punto de vista pero no lo comparto. Quiero que mi felicidad dependa de mí y de lo que soy. Quiero superar mis miedos y obsesiones (muchos son, por desgracia). Quiero vivir mi vida. Quiero abrazar a mis amigos y a mi familia hasta el día en el que eso no sea posible. Quiero a esa media naranja en mi vida que me haga sentir la persona más especial y valiosa del mundo. Quiero dedicar mi vida a la moda, bien desde la pasarela o desde una redacción de una de las grandes fashion magazines del planeta. O tener yo una propia. Quiero vivir en Nueva York. Y quiero que todo lo anterior sea una cosa, que puedan permanecer juntas. Surrealistas, me dicen unos. Imposibles, me dicen otros. "No lo vas a conseguir", me dicen unos terceros. No se dan cuenta de que ese "no puedo" es un "ve a por ello" más para mí. Y para vosotros debería. Sueña lo que quieras TÚ. TÚ eres quién desarrolla tu vida y ellos NO deciden tus sueños por ti. Eres el amo de tu propio destino. Enséñales lo que puedes hacer. Piérdete entre sueños.